miércoles, diciembre 28, 2005

Un voluntariado especial

De repente llamaron a mujer, Alejandra Barrera se llamaba, para a que se subiera al escenario improvisado y diera su testimonio. Un poco nerviosa, está mujer dirigente del campamento Villa Esperanza de Renca, casada y con dos hijos. Daba palabras de motivación y esperanza a más de doscientos voluntarios que se juntaron en un encuentro de “Un Techo Para Chile” y luego con los ojos llenos de lágrimas nos contaba la noticia que tan sólo faltaba casi un año para su vivienda definitiva.

Esta mujer emprendedora, alegre y perseverante, es una de las voluntarias de planta que se encuentra en “Un Techo Para Chile”, como ella hay alrededor de 20 mujeres que son de campamentos y tienen que ir todos los martes a las instalaciones de INFOCAP, la mayoría ayudan a hacer un nexo entre la institución y el campamento al que pertenecen, además de ayudar a dirigentes de los campamentos que se incorporen a la institución.

“A mí me llego una invitación a capacitarme por INFOCAP para ser bibliotecaria en mi campamento y justo yo estaba terminando primero y segundo medio y dije si me gustan los libros ya démosle. A través del tiempo me hice más conocida y me llamo Octavio, director nacional de educación, a que le ayudará en su área y así coordinar a las distintas pobladoras, de los distintos campamentos para tocar el tema de educación, y a su vez ser un puente entre los voluntarios y ellas” así nos contaba Alejandra Barrera .

Esto es producto que ahora “ Un techo para Chile” se dedica más allá de las viviendas de urgencias, que lo hace tan reconocido, cuando el tema principal eran la construcciones con empresas, familias, universitarios y secundarios, por lo mismo hoy la institución apadrina a 8 países de Latinoamérica y otras instancias de voluntariado como es “En todo Amar y Servir”.

“Creo que la solución de la mediagua no es definitiva, para mi es una herramienta para dignificar a las familias, para darles esperanza y a la vez un instrumento para entrar a los campamentos y hacer un nexo entre estos dos mundos y así ver otras cosas en las que podamos ayudar, por ejemplo en Arica, en esa región, ya no hay más casas que construir por lo mismo se cerró el equipo de construcción y es producto que llevamos en estos ocho años, más de 25.000 casas ” dijo Francisco Aguirre, director nacional de construcción.

Hoy podemos encontrar campamentos donde se implementan 4 planes, que consisten en el plan de educación: que consta de alfabetización, preescolaridad, reforzamiento escolar, regularización de estudios, bibliotecas, entre otros. El plan jurídico: acá podemos encontrar estudiantes de derecho o una especie de servicio país para los egresados, donde se les facilita orientación jurídica en lo que necesiten los pobladores de los distintos campamentos. Plan de Salud, son estudiantes y recién titulados de enfermería y/o medicina que cumplen con un horario de trabajo en campamentos. Por último el más importante que es la punta de lanza, “Por un bicentenario sin campamentos” que es la vivienda definitiva, asesoran a los pobladores para los microcreditos, documentación y apoyan en toda la etapa del proceso “Hoy estoy... no se bien en qué etapa estoy, pero ya somos dueño de 3 hectáreas en Renca, empezamos hace casi 3 años el proceso y éramos 350 familias, luego se redujo a la mitad, porque no todos tenían plata o habito de ahorro o eran mamas solas y había que acelerar el proceso entonces quedamos 170 familias de 4 campamentos de renca, nosotros lo hicimos sacrificándonos y dándole prioridad a la vivienda” nos confidencio la voluntaria, claro que durante y después de este proceso se presentan otros conflictos.

“Por un bicentenario sin campamentos”

“Un Techo Para Chile” no puede  erradicar a los 486 campamentos y estamos trabajando en 120, pero si crear conciencia, políticas al respecto, más que nada hacer bulla y que los candidatos a la presidencia se enfoquen más en los campamentos, ese es nuestro sentido, denunciar” señalo Aguirre.

Tal como señala el documento de actualización y redefinición de los principios fundamentales del proyecto. La misión es contribuir y comprometer a la sociedad de la erradicación exitosa de los campamentos. En Chile a través de un trabajo en conjunto entre pobladores, voluntarios, empresas y medios de comunicación y esto hacerlo con un misión de ser catalizador de las acciones que promuevan su visión y que ayuden a los pobladores a contar con oportunidades reales de salir de su condición y que se trabaje de un contexto personal.

Luego que muchas familias han soñado por salir de la inestabilidad de vivir en campamento los problemas del barro, la luz, la potabilidad del agua y con la ley, entre tantos otros. Después que se erradiquen los campamentos se presentan otros problemas, ya que a estas familias las mandan a vivir en zonas periféricas, lejos de la escolaridad, de las fuentes de trabajo, donde difícilmente hay formas de movilizarse. Además se suma la poca costumbre a ahorrar y administras dinero a nuevas cuentas que pagar con este nuevo estilo de vida.

Conscientes de esto se instituyo un programa llamado “Elemental” que participan principalmente: Chile Barrios, vivienda definitiva de “Un Techo Para Chile”, y la universidad católica. Esto ya resulto exitosamente en Iquique. Se basa que se compren terrenos cercanos donde han habito los pobladores o si no el mismo, y se trasladan transitoriamente mientras se construyen sus casas y se les acompaña en todo este proceso “Hasta ahora ha funcionado bien y tiene buenas expectativas, además que los pobladores diseñan sus casas, eligen sus vecinos, y participan más en el proceso de construcción así sintiendo más su futuro hogar” nos informaba Francisco.


Ha Alejandra le saldrá el programa “Elemental”, en un año aproximadamente, como señalo en el encuentro de voluntariado. Ahora está en el proceso de estudio de suelo que les pidió la municipalidad de Renca , para el cual es mucho dinero, pero seguirá perseverando e incentivando a participar en esta institución y además cuenta con el apoyo de su marido “Ese domingo tenía muchos nervios, me era difícil contarles para que ellos entendieran, porque son mundos distintos, pero veo que la única forma es abrirse y contar y que no dejen de hacer esto , los chiquillos que se meten a este cuento tienen una capacidad de amor y yo pretendo seguir siendo voluntaria” y así hay miles de mujeres como Alejandra Barrera que no pierden las esperanzas de un bicentenario sin campamentos.