Un voluntariado especial
De repente
llamaron a mujer, Alejandra Barrera se llamaba, para a que se subiera al
escenario improvisado y diera su testimonio. Un poco nerviosa, está mujer
dirigente del campamento Villa Esperanza de Renca, casada y con dos hijos. Daba
palabras de motivación y esperanza a más de doscientos voluntarios que se
juntaron en un encuentro de “Un Techo Para Chile” y luego con los ojos llenos
de lágrimas nos contaba la noticia que tan sólo faltaba casi un año para su
vivienda definitiva.
Esta mujer
emprendedora, alegre y perseverante, es una de las voluntarias de planta que se
encuentra en “Un Techo Para Chile”, como ella hay alrededor de 20 mujeres que
son de campamentos y tienen que ir todos los martes a las instalaciones de
INFOCAP, la mayoría ayudan a hacer un nexo entre la institución y el campamento
al que pertenecen, además de ayudar a dirigentes de los campamentos que se
incorporen a la institución.
“A mí me llego
una invitación a capacitarme por INFOCAP para ser bibliotecaria en mi
campamento y justo yo estaba terminando primero y segundo medio y dije si me
gustan los libros ya démosle. A través del tiempo me hice más conocida y me
llamo Octavio, director nacional de educación, a que le ayudará en su área y
así coordinar a las distintas pobladoras, de los distintos campamentos para
tocar el tema de educación, y a su vez ser un puente entre los voluntarios y
ellas” así nos contaba Alejandra Barrera .
Esto es
producto que ahora “ Un techo para Chile” se dedica más allá de las viviendas
de urgencias, que lo hace tan reconocido, cuando el tema principal eran la
construcciones con empresas, familias, universitarios y secundarios, por lo
mismo hoy la institución apadrina a 8 países de Latinoamérica y otras
instancias de voluntariado como es “En todo Amar y Servir”.
“Creo que la
solución de la mediagua no es definitiva, para mi es una herramienta para
dignificar a las familias, para darles esperanza y a la vez un instrumento para
entrar a los campamentos y hacer un nexo entre estos dos mundos y así ver otras
cosas en las que podamos ayudar, por ejemplo en Arica, en esa región, ya no hay
más casas que construir por lo mismo se cerró el equipo de construcción y es
producto que llevamos en estos ocho años, más de 25.000 casas ” dijo Francisco
Aguirre, director nacional de construcción.
Hoy podemos
encontrar campamentos donde se implementan 4 planes, que consisten en el plan
de educación: que consta de alfabetización, preescolaridad, reforzamiento
escolar, regularización de estudios, bibliotecas, entre otros. El plan
jurídico: acá podemos encontrar estudiantes de derecho o una especie de
servicio país para los egresados, donde se les facilita orientación jurídica en
lo que necesiten los pobladores de los distintos campamentos. Plan de Salud, son
estudiantes y recién titulados de enfermería y/o medicina que cumplen con un
horario de trabajo en campamentos. Por último el más importante que es la punta
de lanza, “Por un bicentenario sin campamentos” que es la vivienda definitiva,
asesoran a los pobladores para los microcreditos, documentación y apoyan en
toda la etapa del proceso “Hoy estoy... no se bien en qué etapa estoy, pero ya
somos dueño de 3 hectáreas en Renca, empezamos hace casi 3 años el proceso y
éramos 350 familias, luego se redujo a la mitad, porque no todos tenían plata o
habito de ahorro o eran mamas solas y había que acelerar el proceso entonces
quedamos 170 familias de 4 campamentos de renca, nosotros lo hicimos
sacrificándonos y dándole prioridad a la vivienda” nos confidencio la
voluntaria, claro que durante y después de este proceso se presentan otros
conflictos.
“Por un
bicentenario sin campamentos”
“Un Techo Para
Chile” no puede erradicar a los 486
campamentos y estamos trabajando en 120, pero si crear conciencia, políticas al
respecto, más que nada hacer bulla y que los candidatos a la presidencia se
enfoquen más en los campamentos, ese es nuestro sentido, denunciar” señalo
Aguirre.
Tal como señala
el documento de actualización y redefinición de los principios fundamentales
del proyecto. La misión es contribuir y comprometer a la sociedad de la
erradicación exitosa de los campamentos. En Chile a través de un trabajo en
conjunto entre pobladores, voluntarios, empresas y medios de comunicación y
esto hacerlo con un misión de ser catalizador de las acciones que promuevan su
visión y que ayuden a los pobladores a contar con oportunidades reales de salir
de su condición y que se trabaje de un contexto personal.
Luego que
muchas familias han soñado por salir de la inestabilidad de vivir en campamento
los problemas del barro, la luz, la potabilidad del agua y con la ley, entre
tantos otros. Después que se erradiquen los campamentos se presentan otros problemas,
ya que a estas familias las mandan a vivir en zonas periféricas, lejos de la
escolaridad, de las fuentes de trabajo, donde difícilmente hay formas de movilizarse.
Además se suma la poca costumbre a ahorrar y administras dinero a nuevas
cuentas que pagar con este nuevo estilo de vida.
Conscientes de
esto se instituyo un programa llamado “Elemental” que participan principalmente:
Chile Barrios, vivienda definitiva de “Un Techo Para Chile”, y la universidad
católica. Esto ya resulto exitosamente en Iquique. Se basa que se compren
terrenos cercanos donde han habito los pobladores o si no el mismo, y se
trasladan transitoriamente mientras se construyen sus casas y se les acompaña
en todo este proceso “Hasta ahora ha funcionado bien y tiene buenas expectativas,
además que los pobladores diseñan sus casas, eligen sus vecinos, y participan
más en el proceso de construcción así sintiendo más su futuro hogar” nos
informaba Francisco.
Ha Alejandra
le saldrá el programa “Elemental”, en un año aproximadamente, como señalo en el
encuentro de voluntariado. Ahora está en el proceso de estudio de suelo que les
pidió la municipalidad de Renca , para el cual es mucho dinero, pero seguirá
perseverando e incentivando a participar en esta institución y además cuenta
con el apoyo de su marido “Ese domingo tenía muchos nervios, me era difícil
contarles para que ellos entendieran, porque son mundos distintos, pero veo que
la única forma es abrirse y contar y que no dejen de hacer esto , los
chiquillos que se meten a este cuento tienen una capacidad de amor y yo
pretendo seguir siendo voluntaria” y así hay miles de mujeres como Alejandra
Barrera que no pierden las esperanzas de un bicentenario sin campamentos.
