domingo, junio 18, 2006

Soledad



Últimamente me he puesto a reflexionar mucho sobre la soledad… a lo que muchas veces le tuve miedo, pero por experiencias de la vida ahora la aprecio más que nunca.




Las personas no nacemos con seguridad cuando somos chicos esta nos la da nuestros padres, familiares, pero a medida que crecemos nos van soltando y pasamos por la tan mal hablada adolescencia que es eso el crear nuestra propia seguridad y saber qué hacer cuando la estamos perdiendo.


No existe nadie 100% seguro, pero si unos más que otros, bueno la seguridad va relacionada a su vez con la autoestima, no hablo de ego, pero si quererse lo suficiente para moverse en sociedad, para estar en paz consigo mismo, bueno los que me conocen y saben de mi enfermedad el haber reconstituido nuevamente mi seguridad y autoestima no fue fácil, fue un proceso donde aprendí a leer por segunda vez y aun creo que no termino, pero para eso hay que dar pasos firmes y esta misma seguridad es lo que muchos de mis amistades admiran. Pero hace un tiempo estuve acompañada y no me di cuenta que era de esas personas inseguras que vierten sus defectos en los demás, como si se miraran a un espejo, todo esto empezó a amenazar mi seguridad, es increíble que mi miedo a la soledad me llevara a casi perder lo que tanto trabajo me había costado, no me merecía eso y tampoco a las personas que me acompañaron en todo ese proceso, creo que a pesar de todo mal momento que viví al lado de esa persona, yo sé que no lo hizo con maldad, sé que está pasando por problemas que a lo mejor aún no asimila, pero a su vez le agradezco porque me enseño indirectamente a valorar mi soledad, mi espacio, las cosas que me debo a mi primero y luego al resto.

Aunque no dejo de admitir culpas, creo también que a lo mejor exijo inconscientemente más de los que las personas pueden dar, no les puedo pedir que sean como yo o mejor que yo, pero de verdad lo hago porque los quiero.

En fin ahora estoy tranquila, feliz disfrutando las cosas de otra perspectiva, viviendo mi carrera que me encanta , mis amigos, mi familia, en fin disfrutando no una soltería así de jolgorio y que no quiero compromiso por mi vivir mi juventud ni nada de esos tollos baratos o porque no esté preparada.

Creo que estoy caminando por un sendero, estoy receptiva lo que me da, lo que me muestra, lo disfruto analizo y por sobre todo vivo, y feliz porque sé que el día de mañana si me llegara a ir de aquí seria en paz, que he hecho todo lo que he sentido correcto y mis amigos que me quieren estarían consciente de ello.

A lo mejor esto no es aplicable a todos, pero es una experiencia que más de alguno le puede servir